Ed Gein, “El carnicero de Plainfield”

Ed Gein es uno de esos personajes de la historia que más ha fascinado al mundo de los criminólogos y a los siquiatras forenses. Un personaje siniestro por sus asesinatos y por su comportamiento después de estos.
Después de morir su madre, al quedar solo en casa, la enfermedad mental que albergaba, se dispara, entonces busca en su solitario mundo y asocial en el que vive un reencuentro con su dominante madre. Sus asesinatos estaban siempre dirigidos a mujeres, a las que considera prostitutas, como pensaría su propia madre y parece que le dicta en la conciencia desde su tumba.

Ed Gein, “El carnicero de Plainfield”

La opinión de la experta: Josefa García Ramos

La autora

Josefa García, periodista, guionista y escritora, ese es el orden en el que Josefa comenzó  a narrar historias, su pasión desde niña. Ha trabajado para medios  escritos y televisión desde que comenzó la facultad, hace casi tres  décadas.  “No era época de masters, dice, la especialización se adquiría en la calle, a través de la experiencia y las enseñanzas de otros”. Es desde ese contacto diario con la calle, la información y, sobre todo, con las protagonistas de esta, desde donde se curte en el oficio de narrar. Primero, como periodista contestando a las clásicas preguntas: qué, cómo, cuándo, dónde, quien y por qué. Luego, como guionista de programas de televisión y documentales, amplía esas respuestas y evoluciona en el tratamiento del fondo y la forma, convirtiéndose en directora de sus proyectos y autora con sello propio. Desde ahí, da el salto a la narrativa, a la novela, trabajando de nuevo en esa difícil frontera entre la realidad y la ficción. El poder de la imagen, captada por la cámara o descrita con palabras, está muy presente en su obra, ‘me gustaría conseguir que mi escritura le entre al lector por los ojos’, explica.

Su experiencia como periodista, también marca una forma inquisitiva de acercarse a los hechos reales y ‘un vicio’ incorregible por investigar y documentarse, algo que se aprecia en todos sus trabajos y también en esta novela. El dominio de la estructura narrativa, la escritura concienzuda para entretener y la potencia de su imaginería, fruto de esta evolución profesional, son algunas de sus señas de identidad. Josefa, que se mantiene bastante al margen de las redes sociales, ‘porque son muy ruidosas’, busca el silencio y la tranquilidad que le permitan un diálogo directo con sus personajes y lo que les acontece, aunque, como en esta ocasión, se trata de un protagonista con el que no resulta especialmente fácil ‘quedarse a solas’.